Por Miquel Pérez-Sánchez, Doctor arquitecto

Situación actual

La experiencia arquitectónica acumulada por los sacerdotes-arquitectos egipcios a lo largo de los 24 años del reinado del faraón Snefru (-2574 a -2550), mediante la construcción de tres pirámides en Meidum y Dashur, se materializó durante el reinado de su hijo Keops en la edificación de la Gran Pirámide, que fue la primera de las tres construidas en la meseta de Giza.

El conjunto monumental de Giza hoy se halla emplazado al suroeste de El Cairo, mientras que en la antigüedad se encontraba al noroeste y en las proximidades de Menfis, la ciudad que cerró el extremo sur del Delta del Nilo y que fue la capital de Egipto en el Imperio Antiguo.

A continuación se describen los tres conjuntos funerarios que componen el Conjunto monumental de Giza.

 

CONJUNTO FUNERARIO DE KEOPS (KHUFU)

La Gran Pirámide de Keops

 

El Templo Funerario de Keops

Se hallaba situado al este de la Gran Pirámide. Hay discrepancias respecto de sus medidas. Así según Siliotti [1], medía 52,5 m de longitud en dirección norte – sur, y su anchura sería del orden de 43 m. Pero según Edwards [2] medía 52,12 x 40,23 m. En el primer caso, sus medidas originales en planta podrían haber sido 100 x 82 codos reales (cr), mientras que en el segundo serían de 100 x 77 cr.

Constaba de un patio rectangular pavimentado con basalto negro. Este patio se componía de 2 hileras de 14 pilares a lo largo y 2 hileras de 7 pilares a lo ancho, por lo que en total tenía 14 x 2 + 7 x 2 – 4 = 38 pilares, de donde he restado, lógicamente, los 4 pilares de las esquinas para que no se sumen dos veces. A los pilares mencionados, había que añadirles 2 hileras de 8 y 4 pilares al acercarse a la Gran Pirámide, por lo que el número total de pilares era 50.

Desde el centro de la cara este salía una rampa procesional en dirección noreste de 810 m de longitud que presentaba un brusco cambio de dirección, de unos 32º hacia el norte del este, después de los primeros 685 m de recorrido. Al final de la rampa se encontraba el templo inferior hallado durante las excavaciones dirigidas por el arqueólogo egipcio Zahi Hawass en 1990.

 

Otros elementos destacables

En la Gran Pirámide de Keops hay 3 pirámides para reinas situadas al este de la misma, y 5 fosos para barcas solares, 2 en el sur y otros 2 en el este paralelos a los lados de la pirámide, y un tercero también en el este paralelo a la calzada.

Las barcas solares eran naves que seguían el ciclo de muerte y resurrección del Sol. Por lo que se cree, se utilizaban para trasladar los cuerpos de los reyes difuntos, desde su hogar hasta su tumba.

Actualmente se puede visitar, en un pequeño museo habilitado junto a la Gran Pirámide, una barca solar que se hallaba enterrada y que ha sido ensamblada a partir de las 1.224 piezas que la componían y que se hallaban en buen estado. Debió servir para trasladar el cadáver de Keops a través del Nilo hasta su última morada.

 Figura 2. La barca solar de Keops una vez ensamblada en su museo junto a la pirámide.

El número de piezas que componía la barca solar no parece ser aleatorio ya que el 1.224 es un número algo especial: es 8 veces 153. Y atención porque el 153 es el único número de tres cifras igual a la suma de esas tres cifras elevadas al cubo. Es decir, que 153 es igual a 13 + 53 + 33.

Y no olvidemos que 8 es el cubo de 2 (23 = 8). Con lo cual, si multiplicamos por 2 cada uno de los números 1, 5 y 3 (de donde resulta 2, 10 y 6), los elevamos cada uno al cubo y luego los sumamos (23 + 103 + 63 ), obtendremos como resultado las 1.224 piezas de la barca solar del faraón Keops.

¿Se trata de otra casualidad o es una demostración más de los conocimientos matemáticos de los antiguos egipcios?

El heredero y sucesor de Keops no fue Kefrén sino otro hijo suyo, Djefre, ya que está documentado que fue él quien enterró los restos de su predecesor ilustre y, por tanto, quien de acuerdo con la tradición egipcia, debía sucederle.

Es un enigma la causa por la que Djefre no construyó su pirámide en Giza. Quizás no se sintió capacitado para continuar la gran obra de la IV Dinastía, o quizás se vio incapaz de competir con la grandeza de su padre.

El caso es que construyó una pirámide más humilde en Abu Rawash, en un montículo más elevado, 8 km al norte de Giza y con vistas al histórico conjunto monumental.

 

CONJUNTO FUNERARIO DE KEFRÉN (KHAFRA)

La Pirámide de Kefrén

A su muerte prematura Djefre fue sucedido por su hermano Kefrén que volvió a Giza para construir la pirámide central del conjunto.

La Pirámide de Kefrén fue, por tanto, la segunda construida en Giza y es la segunda mayor de la historia de Egipto. Medía del orden de 216 m de base por 144 m de altura, y su nombre oficial fue Grande es Kefrén.

El recurso de situarla topográficamente unos 10 m más elevada que la Gran Pirámide de Keops, tuvo como consecuencia que durante mucho tiempo se la considerara como la más alta y que fuera llamada erróneamente la Gran Pirámide.

Y cabe preguntarse: si Kefrén quería rebasar la monumentalidad de la obra de su padre, ¿por qué tuvo que recurrir al subterfugio de una mayor altura topográfica?, ¿por qué no hizo su pirámide más alta?

Una explicación verosímil sería que estuviera sujeto a algún tipo de compromiso, como por ejemplo, a la realización de un proyecto conjunto para toda la meseta de Giza.

La Pirámide de Kefrén tiene una pirámide satélite situada al sur de la misma.

 Figura 3. La Pirámide de Kefrén con los restos de su revestimiento de piedra caliza en su cima que la caracterizan.

 

El Templo Funerario de Kefrén

Los defensores de que la Gran Esfinge fue construida en tiempos de Kefrén —entre los que se cuenta Mark Lehner que es quien ha hecho su estudio topográfico más detallado—, argumentan que el Templo Funerario de Kefrén fue construido con las piedras obtenidas de la excavación de la Esfinge, que había sido esculpida en la misma roca de Giza por debajo del nivel de la llanura, y se basan en el análisis de la composición geológica de la gigantesca escultura para apoyar sus afirmaciones.

Este hecho demostraría que el Templo Funerario podía ser contemporáneo de la Gran Esfinge, pero no demostraría que, a su vez, ambos fueran contemporáneos de la Pirámide de Kefrén. Y cabe observar que la estructura megalítica de los dos templos de Kefrén no tiene parangón en la arquitectura egipcia por lo que, tal vez, podría tratarse de construcciones preexistentes.

El Templo Funerario de Kefrén está situado al este de la Pirámide. Y también hay divergencias sobre sus medidas entre los egiptólogos. Según Edwards [3] era un edificio bajo y rectangular que medía 112,7 m de longitud en dirección este – oeste, por 48,7 m en dirección norte – sur. Según Siliotti [4] se trataba de un colosal templo funerario que medía 110 m, y su anchura sería del orden de 42 m.

Estaba formado por grandes bloques, uno de los cuales pesa del orden de ¡400 toneladas! [5] El estilo de arquitectura megalítica de este templo coincide con el del Templo del valle.

El interior del Templo Funerario se hallaba recubierto de granito que junto con el alabastro, fueron los materiales nobles empleados en el revestimiento de los muros. Según Lehner [6], el uso de grandes bloques para formar los muros que se recubrían con piedra de mejor calidad, fue introducido en el complejo piramidal de Kefrén.

El acceso al templo tenía una entrada con 2 pilares, un vestíbulo transversal con 14 pilares y una sala rectangular flanqueada por 2 hileras de 5 pilares cada una que daban a un patio pavimentado de alabastro con 16 pilastras, que si contamos doblemente las 4 pilastras esquineras, estaban distribuidas en 2 grupos de 6 en dirección norte – sur, y en 2 grupos de 4 en dirección este – oeste, por lo que el número total de soportes era 42.

De su ángulo sureste parte la importante calzada o rampa procesional de Kefrén.

 

La rampa procesional

Se trata de una gran calzada inclinada que tiene 494 m de largo [7], y que une el Templo Funerario de Kefrén con el Templo del Valle.

 

El Templo del valle o Templo inferior de Kefrén

En el ángulo noroeste del Templo del valle termina la rampa procesional que parte del Templo Funerario. Su estilo arquitectónico megalítico lo enlaza con el Templo Funerario de Kefrén.

Es el templo mejor conservado de todos los de Giza, ya que sus pilares y dinteles monolíticos permanecen en pie. La planta de este edificio único se desvía ligeramente del cuadrado y mide 44,8 m de este a oeste [8]. Tiene dos entradas que se abren a levante, a la salida del Sol, y un vestíbulo transversal que da a una sala en forma de T invertida con 16 grandes pilastras monolíticas de 4,15 m de altura, una medida muy cercana a 8 cr.

Figura 4. El Templo del valle de Kefrén, de estructura megalítica.

En cuanto a su construcción, según Siliotti [9], fue edificado con grandes bloques rectangulares de granito de Assuán, colocados con una precisión milimétrica. Pero según Edwards [10] y Lehner [11] fue construido con bloques monolíticos de basta piedra caliza recubiertos de granito rojo pulido de Assuán. Su pavimento era de alabastro. Edwards [12] define sus paredes como “inmensamente gruesas”, y West [13] explica que uno de los bloques de la pared oeste mide 5,5 x 3 x 2,5 m, de lo que se deduce que su peso sería del orden de las 100 toneladas.

 

La Gran Esfinge

El conjunto se completa con la impresionante y enigmática Gran Esfinge que se compone del cuerpo de un león sedente sobre la roca del desierto, coronado por la cabeza de un faraón.

El león en Egipto era un símbolo solar debido a los poderosos rugidos —audibles a kilómetros de distancia— que emite a la salida y a la puesta del Sol. Por su valentía e inteligencia, se convirtió en un signo de la soberanía y del poder de la realeza.

La longitud de la Gran Esfinge varía según los autores, pero supera los 70 m, y su altura es del orden de 20 m. No obstante, las diversas restauraciones sufridas a lo largo de los milenios dificultan precisar sus medidas originales.

Hay un debate iniciado desde hace años en torno a la antigüedad de la Gran Esfinge. La versión más comúnmente aceptada es que fue construida por Kefrén y que formaba parte del conjunto monumental de su Pirámide, ya que se encuentra delante de ella, situada a levante, y junto a su calzada.

Otros estudiosos que sitúan su origen en la IV Dinastía, creen, sin embargo, que la Gran Esfinge es ligeramente más antigua, ya que su construcción se realizó durante el reinado de Keops, junto con la Gran Pirámide, lo que la llevaría una treintena de años más atrás en el tiempo.

Ante esta opiniones, West [14] recoge la opinión de Robert Schoch, geólogo y profesor de la Universidad de Boston, documentada en pruebas geológicas que le atribuye una antigüedad tal que como mínimo le obliga a situarla entre los años -5000 y -7000, debido a la profunda erosión producida por las aguas de lluvia, ya que en Egipto no existió en tiempos más recientes una climatología que la justifique.

Según la teoría de Schoch, sustentada en estudios geológicos y climatológicos, la erosión de la base —muy superior a la sufrida por las tres pirámides vecinas y producida por el agua— se convierte en inexplicable si no consideramos que la Gran Esfinge es muy anterior, y que sufrió los efectos de milenios de lluvias.

Figura 5. La Gran Esfinge con la Pirámide de Kefrén al fondo.

Figura 6. La Gran Esfinge con la Gran Pirámide al fondo. Se puede observar la enorme erosión de su cuerpo leonino.

En paralelo, Bauval y Hancock [15] fechan la Gran Esfinge en torno al -10500, a partir de considerarla una proyección sobre la Tierra de la constelación del León que en esa época salía en el equinoccio de primavera justamente por levante —el punto cardinal hacia donde mira la Esfinge— antes de la salida del Sol.

Situar la escultura de un león mirando hacia oriente sería una manera ingeniosa de fechar el monumento. Esta teoría establecería una correspondencia entre el cielo y la tierra que cumplía el enigmático principio de Hermes Trismegisto: “Lo que es arriba, es abajo“.

El hecho que la Gran Esfinge tuviera una antigüedad superior a las tres pirámides de Giza podría explicar uno de los enigmas que plantea: la diferente escala entre el cuerpo y la testa. Originariamente el felino tendría una cabeza leonina, y su imagen actual sería consecuencia de una restauración realizada milenios después, que incorporaría el retrato del faraón que la dirigió —en principio Kefrén o Keops— y que habría sido esculpido sobre la cabeza originaria del felino, erosionada por los siglos.

Finalmente, otros investigadores han conjeturado que desde el subsuelo de la llanura, y a través de pasillos subterráneos excavados en la roca, ha de poder accederse a las tres pirámides. Esta idea se basa en la realización de diversos tipos de pruebas por sonar que manifiestan el hallazgo de un túnel —bajo la Gran Esfinge y en dirección a la Gran Pirámide—, y de una estancia rectangular localizada bajo sus patas que a causa de su forma geométrica, no podría ser una cavidad natural. Y esta idea también se basa en el hallazgo por parte de Andrew Collins de una red de túneles subterráneos bajo la llanura de Giza.

La antigüedad de la Gran Esfinge afecta de manera directa a la edad y al simbolismo de este singular emplazamiento humano donde podría haberse hallado la Colina primigenia, es decir, el primer montículo que tal como afirma el mito egipcio del génesis, emergió de las aguas del Nun u Océano Primordial, por lo que fue el principio del mundo tal como hoy lo conocemos.

 

El Templo de la Esfinge

Situado delante de la Esfinge, estaba formado por grandes bloques de piedra caliza, recubiertos de granito rosa de Assuán. Tenía una doble entrada y un patio rectangular rodeado por 14 grandes pilastras y pavimentado de alabastro. Detrás de cada uno de los lados, formando un deambulatorio alrededor del patio, se hallaban 24 pilares de granito rojo, distribuidos en 4 hileras de 6 pilares cada uno, y tras ellas, en los lados este y oeste, habían sendos grupos de 2 pilares delante de los dos santuarios del este y del oeste. En total, alrededor del patio se alineaban 14 pilastras y 28 pilares, un número de soportes que suma nuevamente 42, como en el templo funerario de Kefrén.

Según Edwards [16], sería contemporáneo del Templo del valle de Kefrén, pero nunca fue terminado y, tal vez, nunca fue utilizado.

 

CONJUNTO FUNERARIO DE MICERINO (MENKAURA)

La Pirámide de Micerino (Menkaura)

La 3ª pirámide de Giza es la más pequeña de las tres. Inferior a la mitad de la de Kefrén, fue construida por su hijo Micerino.

Medía del orden de 103 m de base por 63,5 m de altura, si bien los distintos especialistas varían en la medición de su planta, ya que nunca se le retiraron las ruinas del revestimiento de piedra caliza, un hecho que puede haber dificultado su medición.

La parte superior estaba revestida de piedra caliza de Tura, pero las 16 primeras hiladas tienen un revestimiento de granito rojo.

La Pirámide de Menkaura fue llamada la Divina Pirámide ya que desde antiguo sabían o intuían que la proporción entre la base y la altura se acercaba a 1,6180  (base / altura = Φ), es decir, al Número de Oro, también llamado Número Φ o Divina Proporción. Quizá por eso su nombre oficial fue Micerino es divino. Ver más en Características conocidas.

En la Pirámide de Micerino hay tres pirámides para reinas, también situadas al sur de la pirámide principal.

Figura 7. La Pirámide de Micerino.

 

El Templo Funerario de Micerino

De planta casi cuadrada, se entraba a él desde un vestíbulo exterior que daba acceso a un patio rectangular.

Al oeste del mismo había un pórtico con hiladas de 4 y 2 columnas que daba acceso al santuario. Del Templo Funerario partía una calzada o rampa procesional de 608 m de longitud [17] que conducía hasta el Templo del valle o templo inferior. Este último templo medía en planta del orden de 46 x 50 m, y sus ruinas se hallan cubiertas por la arena.

En la esquina noroeste del Templo Funerario se halla un bloque de piedra caliza que pesa 200 toneladas [18].

Y a partir de los enormes bloques de piedra tallada que se encuentran en Giza surge un nuevo enigma.

¿Los antiguos egipcios cómo pudieron tallar y trasladar un bloque de 100 toneladas hasta el Templo del valle de Kefrén, otro bloque de 400 toneladas hasta el Templo Funerario de Kefrén, y un tercer bloque de 200 toneladas hasta el Templo Funerario de Micerino?

¿Por qué necesitaban hacer tales esfuerzos, difíciles incluso para la técnica moderna?


[1] SILIOTTI, Alberto. Guía de las Pirámides de Egipto. Ediciones Folio. Barcelona, 1.998. Pág. 53.

[2] EDWARDS, I. E. S. Las pirámides de Egipto. Editorial Crítica. Barcelona, 2.003. Pág. 131.

[3] Op. cit., pág. 144.

[4] Op. cit., pág. 62.

[5] Siliotti, op. cit., pág. 62.

[6] LEHNER, Mark. Todo sobre las Pirámides. Ediciones Destino. Barcelona, 2.003. Pág. 124.

[7] Siliotti, op. cit., pág. 62.

[8] Edwards, op. cit., pág. 140.

[9] Op. cit., pág. 63.

[10] Op. cit., pág. 140.

[11] Op. cit., pág. 126.

[12] Op. cit., pág. 140.

[13] WEST, John Anthony. La serpiente celeste. Grijalbo. Barcelona, 2.000. Pág. 358.

 [14] Op. cit., pág. 387

 [15] BAUVAL, Robert – HANCOCK, Graham. Guardián del Génesis. Planeta / Seix y Barral. Barcelona, 1997. Págs. 71 a 79.

[16] Op.cit., pág. 139.

[17] Lehner. Op. cit., pág. 137.

[18] Lehner. Op. cit., pág. 136.